Un año más la ciudad de Málaga me recibió con los brazos abiertos, un grupo estupendo, un tiempo cambiante pero con buena luz y momentos divertidos e interesantes en lo fotográfico.
Todas las fotos fueron tomadas con una Fujifilm X-T5 y mi fiel Fujinon 16mm f2.8, ¿Te animas a unirte a alguno de los próximos? Visita el calendario. Y si buscas nuevo equipo, hazlo a través de mi enlace de Fotok.es y recibirás un regalo de la tienda online.






Después de la sorpresa negativa de la cancelación de mis trenes, ya me ocurrió en el pasado taller de Granada…, tuve que desplazarme en coche cruzando España para llegar a reunirme con el grupo que me esperaba en Málaga. No podía dejar pasar este taller porque es una ciudad que me encanta, nada ni nadie me iba a detener.




El sábado comenzamos por la tarde bajo un cielo incierto: nubes densas, escaso brillo solar y algunas ligeras gotas de lluvia al principio, que afortunadamente no se prolongaron. Este ambiente más sombrío, sobre todo en las angostas calles del centro histórico, nos impulsó a aprovechar al máximo nuestras cámaras para plasmar nuestra perspectiva. Estas circunstancias propiciaron que el grupo se relajara, ya que trabajar con sombras requiere atención a los detalles, cuidado en la composición y agilidad en la ejecución.





El domingo se presentó de manera drástica: un sol radiante iluminó la ciudad, brindándonos ese juego de «luz y sombra» tan distintivo, que otorga un matiz delicado y único a las imágenes. Málaga, rebosante de vida y dinamismo, es un verdadero paraíso para los fotógrafos de calle. En cada esquina, descubrimos relatos que las personas nos sugieren o relatan sin necesidad de palabras.
Fueron dos días excepcionales con un grupo asombroso, repleto de rostros familiares y nuevas conexiones. Siempre es un placer realizar trabajos en el sur de España, y Málaga, una vez más, cumplió con las expectativas.
