Una nueva edición de los talleres de Fotografía de Calle en Bilbao, y esta vez nos tocó exprimir la ciudad bajo el sol de junio. En esta ocasión, nos juntamos un grupo fantástico de 6 fotógrafos dispuestos a patear las calles y, sobre todo, a aprender a mirar la luz de una forma diferente. El calor apretaba, pero las ganas de captar momentos únicos y la energía del grupo fueron la combinación perfecta para disfrutar de una jornada inolvidable.
Si quieres asistir a los próximos talleres de Inmersión en Fotografía de Calle en cualquiera de las ciudades ya previstas en el calendario, visita la web y reserva ya tu plaza.






En esta ocasión me acompañó mi OM-3 junto al Zuiko 17mm f1.8. Cada momento era diferente, y nos esforzamos en controlar cada aspecto de la cámara para que no fuera un problema en cuanto a la composición ágil y ser capaces de captar momentos irrepetibles.
Comenzamos hablando de la técnica y de cómo conseguir que la cámara sea cada vez menos importante dentro de la ecuación que es cada foto urbana. De esa forma todos los esfuerzos se centran en la creatividad y en ser capaces de captar lo que pasa delante de tus ojos. Ser capaces de anticipar la acción es una de las claves de este tipo de fotografía.







La mañana nos desafió con una luz dura y contrastada, ideal para buscar sombras marcadas, siluetas y jugar con la geometría que el sol directo nos regalaba. Ya por la tarde, aprovechamos las últimas horas del día para trabajar con condiciones de luz más suaves y tonos cálidos, lo que hizo del taller una experiencia mucho más completa para los 6 asistentes a la hora de dominar diferentes entornos lumínicos.
Seguimos avanzando en el año y las plazas para los próximos talleres ya se están cubriendo. Recordad que son grupos muy reducidos (como este de 6 personas), así que si quieres venir a alguno, no tardes en reservar tu plaza en la web.








