El año pasado arranqué una nueva serie de talleres de Fotografía de Calle nocturnos, y este mes de agosto lo llevé de nuevo a Madrid. Una ciudad vibrante que de noche se transforma para ser todavía más divertida. En esta ocasión, me acompañó un grupo de fotógrafos fantástico con los que recorrí las calles de una ciudad que nos mostró su mejor cara. Todas las fotografías fueron tomadas con mi Fujifilm X-T3 junto a Fujinon 23mm f2
Si quieres apuntarte a los próximos talleres en Madrid, Barcelona, Sevilla, Bilbao, Valencia, Zaragoza, etc… No te lo pienses mucho y reserva tu plaza visitando el calendario de Inmersión en Fotografía de Calle conmigo.






Este tipo de talleres nocturnos me gusta comenzarlos en los últimos momentos de luz, para así comenzar de forma más sencilla para los asistentes, y que poco a poco nos vayamos todos acostumbrando a la falta de luz progresiva. La ciudad poco a poco va cambiando a otro ambiente, y si nos enfrentamos a él de esa forma, nos resultará más sencillo entender cómo funciona el nuevo estadio de luz.






Lo mejor que tiene la fotografía de calle nocturna es que las mismas calles que has podido recorrer mil veces, cambian de forma radical por la noche. Las personas caminan de otro modo, hay nuevos colores, hay formas distintas, y la luz para nada es la misma. De hecho, la noche nos propone estar atentos a cómo funciona la luz artificial de la ciudad, que es la que va ganando importancia conforme el sol desaparece.






Así, conseguimos exprimir nuestras cámaras, pasar una media jornada genial de fotografía de calle, tomar muchas fotos, y aprender juntos a mirar de forma distinta para que cada uno se llevara a casa nuevas herramientas visuales que aplicar a su fotografía.

