No hay nada que me guste más que trabajar en mi tierra. Aragón es un lugar fantástico en toda su extensión. De norte a sur te encuentras con rincones impresionantes e inspiradores. La ciudad de Teruel es una de esas joyas que tenemos. No hay nada que me haga sentir más orgulloso que darle bombo y platillo desde mi humilde posición como fotógrafo.
Si quieres unirte a cualquiera de los próximos talleres de fotografía previstos para este 2026, no dudes en visitar mi web y reservar tu plaza para disfrutar de una jornada de fotografía conmigo y el resto del grupo.





A primera hora del sábado acudí a la sede de la asociación para hacerles una introducción a través de mis fotos sobre mi visión, mi forma de enfocarme en este tipo de fotografía y para dar ese pequeño empujón a los que no están tan acostumbrados a salir a las calles de su ciudad a fotografiar.






El día fue soleado y con ese calor de finales de mayo que hace que el sol lo tengamos siempre arriba. Con una luz dura constante, tuvimos que pensar y buscarnos la vida para encontrar la manera de transformar la cotidianidad de Teruel en historias sugerentes o que explicaran la realidad de una ciudad pequeña pero muy inspiradora.
Al final del día, dedicamos un buen rato a editar y comentar las fotos de una de las asistentes para así dar un ejemplo de cómo trabajar las fotos y darle un cierre relajado a un día intenso de fotografía de calle. (Gracias Bea, ¡tus fotos fueron fantásticas!)






Gracias a la Asociación Fotográfica Turolense, que me permitió acompañar a 12 de sus miembros a lo largo de una jornada intensa de fotografía. Fuisteis todos fantásticos (y gracias Santi por hacerlo todo tan fácil y agradable)
Todas las fotos que habéis visto fueron tomadas con mi Fujifilm X-T5 junto a un Fujinon 23mm f2 y un Fujinon 27mm f2.8
