En esta ocasión regresaba a Bilbao de la mano de la asociación fotografíca Photoka de Gernika. Me propusieron realizar el taller de Inmersión de Fotografía de Calle con ellos y no me lo pensé dos veces. Gracias a Jon desde aquí, ya que fue el impulsor de la idea.
Si queréis realizar un nuevo taller fotográfico conmigo echa un vistazo al calendario de talleres de mi web, por ejemplo, el mismo 27 de junio regreso a Bilbao y quedan pocas plazas para cerrar el grupo.






Tuvimos un día interesante en cuanto al tiempo. Las nubes iban atravesando el cielo de Bilbao por lo que tuvimos de todo, desde luz difusa, a sombras profundas, e incluso sol intenso por momentos que nos obligó a cerrar el diafragma de nuestras cámaras.
Las calles de Bilbao siempre son interesantes y puedes cambiar de ambiente y de escenario muy rápido, ya que la ciudad es muy asumible en cuanto a caminar e ir atravesando barrios totalmente distintos entre sí. Por ello, siempre es divertido y a la vez desafiante.






En esta ocasión, decidí dejar el color en casa y trabajar en blanco y negro. Desde hace un año, cada cierto tiempo hago el ejercicio de estar durante un tiempo fotografiando exclusivamente en blanco y negro. Incluso coloco mi cámara a trabajar en monocromo para así no tener la tentación del color cuando las veo a posteriori. Esto hace que mi fotografia se «desemborrache» del color y me haga mirar distinto fijándome en cosas diferentes que, a la larga, hace que cuando regreso al color fotografíe con la puntería más certera.






Todas las fotos las tomé con una Fujifilm X-T5 junto a un Fujinon 23mm f2. Gracias al grupo que me acompañó, fue un día muy divertido que se pasó volando.

