Entradas de Rober

Apasionado por la fotografía y Creador de Contenidos. Instagram: @Robertomasf Facebook: @Robertomasfoto Youtube: Rober Tomás Contact: robertomasfoto@gmail.com

Street Photography en Zaragoza

Una de las cosas más gratificantes para un fotógrafo como yo, que me gusta más la ciudad que el campo, es encontrar calles con potencial para encontrar fotografías interesantes. En este caso, las fotos que os enseño fueron tomadas en unas horas en que la luz era tan dura como la que puede haber a las 15h de la tarde. Sin embargo, eso no es excusa si realmente tenemos la voluntad de salir a fotografiar en nuestra ciudad. Cualquier momento es bueno si estás motivado a ello.

En este caso, tenía una media hora antes de ir a recoger al taller mi bicicleta, a la que ya le tocaba una revisión y puesta a punto. Por experiencia, sé que la luz del mediodía es muy dura, genera muchas sombras y “a campo abierto” no da buenos resultados, pero entender el comportamiento de la luz es dominarla y para eso está el fotógrafo.

Callejones estrechos, rebote de la luz en las paredes, pequeñas vetas de luz, murales y graffitis en las paredes,… Todo vale si sabemos utilizarlo a nuestro favor. Como mi estilo de fotografía no entiende una composición sin el elemento humano, siempre intento dotar de esa vida a mis fotos urbanas. No conozco ninguna ciudad sin personas, y mi obsesión es reflejar lo que habita, no solo lo que hay en Zaragoza.

Rober TomásRober TomásRober TomásRober TomásRober TomásStreet photography en Zaragoza fotografía de Rober TomásRober Tomás

Podéis seguirme en Instagram o en Flickr

Vídeo: ¿Cuál es la cámara de fotos perfecta para ti?

Una de las preguntas que más veces me hacen en redes sociales. No digo que no sea raro, porque todos hemos estado en un punto en el que hemos necesitado cierta orientación para realizar una apuesta segura y encontrarte que has invertido tu dinero en lo que realmente necesitas. Pero sin duda, la que gana por goleada.

El problema es que no siempre se acierta, sobre todo cuando no se tiene muy claro lo que nos gusta, nuestro estilo, nuestra forma de enfocarnos hacia la fotografía. Y es que no hay una regla más fija que la de analizar concienzudamente tus gustos, intereses y necesidades, y marcarnos unos modelos candidatos en base a nuestro presupuesto. Pero una cámara que te permita hacer fotografía de naturaleza, paisaje, street, retrato, astrofotografía, etc… Ya te lo aviso, no existe. Hay que decidir.

Desde un móvil a la última cámara profesional, todas las cámaras te permiten hacer fotos, y eres tú la clave para que sean mejores o peores. Cómo usas la técnica que ya conoces, cómo compones cómo usas la luz, cómo buscas el momento adecuado para disparar, en qué te inspiras, qué quieres contar, transmitir, etc…Eso es realmente lo que hará que estemos satisfechos con lo que hacemos, y solo cuando la máquina nos limite, será el momento de cambiar, no antes.

En el vídeo te cuento algunas de mis razones sobre cuál debe ser tu cámara perfecta y cuál no, al menos una pequeña opinión más que intente aclarar ciertos conceptos, que por tu actual nivel de fotografía, puede que no tengas suficientemente claros. Como nos ha pasado a todos, sin más.

Suscríbete al canal de Youtube

 

Un fotógrafo casado con una marca

Antes de nada me confieso ante el lector. Hace tiempo que tengo equipo Nikon en casa. Cuando solo quería aprender, cuando solo quería divertirme y también cuando mi interés se extendió a intentar vivir de lo que consigo con mi cámara. Sin embargo, hace unos meses, después de una experiencia muy gratificante con Fujifilm, pensé que me sentiría más cómodo trabajando con sus cámaras y objetivos que con mi antiguo equipo Nikon. Tengo que deciros que no me equivoqué. Me divierto más fotografiando y salgo más con mi cámara, pero es una mera cuestión de comodidad y elección personal. Mi equipo Nikon sigue ahí y cuando lo he necesitado ha rendido tan bien como siempre. De hecho funciona de manera excelente en el trabajo de vídeo.

Pero elegir una marca para trabajar o disfrutar de la fotografía puede ir mucho más allá de hacer fotos. La marca puede ser una herramienta de posicionamiento y marketing para el fotógrafo.

Hay embajadores de todas las grandes marcas que, básicamente, son fotógrafos de renombre a los que les ofrecen una serie de beneficios, ya sean promoción, cesiones de equipo, workshops, etc…, de forma que la marca se beneficie de su reputación y el fotógrafo de las ventajas de tener mayor visibilidad. Pero el resto de “fotógrafos mortales” también se pueden beneficiar de ser asociados a una marca concreta, ya que cada marca tiene una percepción en el público de la que aprovecharse.

Muchos fotógrafos que “venden” el hecho de trabajar solo con una marca, lo hacen para remarcar su propio estilo, más documental, más formal, retratos, fotografía deportiva, etc… Al asociar su imagen a una marca concreta, también ganan reputación dentro de los propios apasionados por ella, comunidades de Nikonistas, Canonistas, Fujistas, etc… Lo cual también puede generarles trabajos.

Por contra, también hay fotógrafos a los que no les gusta que se les asocie a una marca. O que incluso, por la naturaleza de su trabajo, eliminan cualquier rastro de marca que identifique su cámara. Del mismo modo, hay fotógrafos excelentes que no sienten especial inquietud por conocer toda la tecnología de sus equipos, y se limitan a componer y disparar para conseguir trabajos estupendos. No olvidemos que la buena fotografía se consigue combinando la luz y el momento con una bonita composición. Por ello, no sienten apego alguno por ninguna marca, ya que lo importante para hacer buena fotografía, de nuevo, no es la cámara.

¿En qué punto estáis, cómo os sentís respecto a este tema? ¿Os sentís muy apegados a una marca concreta, con sus valores, su estilo,… O por el contrario no le dais ninguna importancia?

 

Reportaje fotográfico del entorno de Broto y Torla

Hace unas semanas pasamos un día entero de trabajo fotográfico en el entorno de los pueblos de Broto y Torla en Huesca. La idea era transmitir el entorno de montaña, los servicios que se ofrecían en la zona, como hoteles con encanto, turismo de aventura, lugares pintorescos y a la vez tranquilos, si es lo que buscas.

Estas fotografías son parte del reportaje encargado por Estudio 6:43, productora audiovisual y de marketing online. (todos los derechos reservados) Si estás interesado en este tipo de fotografía, puedes ponerte en contacto conmigo o con la productora antes mencionada.

La adicción a fotografiar con focales fijas

Utilizo la palabra adicción porque cuando probé por primera vez a fotografiar con una focal fija, comencé a mirar tan de reojo los zoom que si no es por pura obligación ya no los utilizo.

Cuando comienza a gustarte la fotografía un poco más en serio, sientes la necesidad de probarlo todo. Por ello, pensar en tener objetivos para cubrir el mayor rango focal posible es casi como imaginar que así conseguirás mejores fotos. En realidad, aún cuando consigues tener todo el equipo posible, te das cuenta que tus fotos todavía no salen como tú las habías imaginado. Esto es porque lo importante está detrás de la cámara y no delante. Pero de eso te das cuenta algo después y con tu mochila llena de equipo.

Mi caso no es distinto al de la mayoría. En su día compré dos objetivos para Nikon de la marca Tamron de 17-50mm y de 70-300mm. Dos objetivos para todo y que realmente cumplen lo que prometían. Una buena calidad de imagen, estabilización en ambos, y una luminosidad suficiente para empezar a hacer fotos con más garantías.

Me podría haber quedado ahí, pero cada uno evolucionamos de manera distinta. Comencé a darme cuenta el tipo de fotos que me gustaba hacer. Veía cada vez más fotografía y descubrí lo que se podía hacer con lentes más pequeñas y más luminosas. También empecé a darme cuenta que tener una cámara grande con objetivos grandes, no era algo que realmente necesitaba para conseguir lo que quería. Me sentía más cómodo con un equipo más discreto y ligero, y fue en esos días cuando llegó el 35mm 1.8.

Fue mi primera focal fija, el equivalente a 50mm que me dio todo lo que había estado buscando y que con el zoom no conseguía. Controlaba mucho más la profundidad de campo y centraba mejor la atención en los sujetos a fotografiar. Era más pequeño, más discreto, más nítido y me obligaba a ser más creativo. Estuvo mucho tiempo montado en mi cámara y salvo en momentos en los que realmente necesitaba un angular o un tele más largo, los zoom comenzaron a salir menos de la mochila.

Convencido como estaba con las focales fijas, compré un 50mm 1.8. La distancia equivalente es de 75mm, perfecto para dar un paso más atrás en Street, fantástico para retratos y genial para detalles. Todavía conseguía centrar más la atención en el sujeto y la distancia y nitidez me convencieron. Estaba comenzando a disfrutar de verdad, a mejorar mis composiciones y a entender realmente lo que estaba haciendo con mi cámara.

Muchos me preguntan cuál escoger entre estos dos. Y la verdad, no sabría responder porque lo dos son excelentes. Si no haces paisajes (aunque con estas distancias también en posible) deportes o vida salvaje de animales, te sobra equipo. Aunque lógicamente, no hay una respuesta general, porque cada persona tiene una distancia distinta.

Recientemente, con mi paso a Fujifilm, reconozco que he valorado adquirir un 23mm que equivale a un 35mm. Un angular para todo. Sé que sería perfecto para reportaje y me daría encuadres más amplios para dar más contexto a ciertas fotos. Mucha gente prefiere esa distancia porque te mete más en la escena. Yo no suelo fotografiar de esa forma, siempre estoy un paso más alejado para no intervenir, y no siento que me haga falta al 100%.

En este punto de la lectura puede que estés pensando, si ya tiene esas distancias focales en el objetivo zoom, ¿por qué perder tiempo en cambiar objetivos continuamente? Porque con las focales fijas no se trabaja así. Cuando llegamos a una localización a fotografiar, tenemos que pensar en hacer distintos tipos de fotos. Es decir, fotos del entorno, fotos del lugar, fotos cercanas, fotos lejanas, fotos de detalles, fotos de personas (si las hubiera y nos encaja) etc… Y para ello, cada distancia focal nos ayuda a contarlo de una forma. Mi forma de trabajar es esta:

Primero pienso en encuadres generales. Por ello uso una focal que me permita capturar el lugar, su entorno, y en esas fotos, no me importa que el objetivo sea muy angular. Le doy contexto, y en ocasiones me sirve el 35mm (50mm equivalente) y en otras tengo que montar el zoom de Tamron para usar el 17mm (24mm equivalente). Si tuviera una focal fija de esa distancia, desterraría el zoom definitivamente.

En segundo lugar me centro en los detalles, y para ello uso el 50mm (75mm equivalente). Cuando no lo llevo, me puedo apañar con el 35mm (50mm equivalente), pero prefiero el primero. Lo mismo sucede cuando fotografío a personas. Si no quiero dar contexto, como puede ser en un retrato en el que no es estrictamente necesario, el 50mm (75mm equivalente) es perfecto. Si quiero dar más contexto, el 35mm (50mm equivalente) es mi preferido. El cuerpo solo me ha pedido el 23mm (35mm equivalente) cuando he estado en estancias muy reducidas. Pero me he apañado con lo que tenía.

Lógicamente no estoy continuamente cambiando el objetivo del cuerpo, trabajo de manera ordenada, no “a la que salta”. Cuando decides montar una distancia focal en tu cámara tienes que pensar desde esa óptica, no cambiar de idea cada segundo. Esto no te ayuda ni con focales fijas ni trabajando con objetivos zoom, te lo aseguro. Por eso puedo decir con claridad que mis objetivos clave, tanto en Nikon, Fujifilm, o como la que venga mañana si es que viene, es el 35mm (50mm equivalente) como base para todo, y el 50mm (75mm equivalente) para detalles y retratos.

Es posible que termine con uno más en la mochila, es fácil que mi equipo, en un futuro, termine reduciéndose a un 23mm (35mm equivalente), un 35mm (50mm equivalente) y un 50mm (75mm equivalente) Sé que terminaré por desterrar los objetivos zoom por completo, el cuerpo me lo pide, cada vez me conozco mejor como fotógrafo y sé lo que veo y cómo lo veo.

Esta es mi historia y mi método, que no tiene por qué ser el tuyo, porque a estas conclusiones creo que hay que llegar sólo y  únicamente haciendo muchas fotos.