Fujifilm X70: Review y opinión personal

He tenido la oportunidad de salir a hacer fotos con la pequeña y nueva cámara callejera de Fujifilm, la X70. Esta evolución de la X30, se sitúa justo por debajo de la familia X100, y vamos a ver como comparten algunas cosas que influyen en la buena calidad de las fotos, y también novedades propias de la X70. Os dejo con un vídeo análisis con mi opinión en formato vídeo:

Voy a comenzar por lo que más me ha gustado de la X70: Su contenido tamaño y su discreción. El modelo negro todavía le añade un plus, y según mi experiencia estos días, apenas nadie se dará cuenta que la sacas para hacer una foto. Por eso, tengo que decir que es una de las mejores cámaras que hay actualmente para practicar Street Photography todos los días. Una perfecta cámara bolsillera, que con lo silencioso de su obturador, la convierten en imperceptible para no interferir en la escena.

 

La calidad de las imágenes es muy buena, sorprendente para una cámara tan pequeña. Esto es debido a que comparte sensor y procesador con sus hermanas mayores de la familia X100. Por tanto, sabemos que monta un sensor APS-C  X-Trans CMOS II de 16 megapíxeles, apoyado por u procesador EXR II. Según mis pruebas, puedes trabajar en RAW con un nivel de ruido aceptable hasta ISO1600, e incluso en situaciones de poca luz, puedes forzar hasta los ISO6400 con una imagen más que aprovechable. En este enlace podéis ver algunos ejemplos en RAF a un ISO alto. El JPG lo trabaja muy bien directo de cámara, aunque soy más partidario de trabajar en RAW. DE cualquier modo, aquí os dejo una galería de fotos con la X70.

Además, una de las cosas también interesantes, es que al tener diales en objetivo y cuerpo, no tenemos que encender la cámara para ver qué configuración tenemos puesta, podemos prepararla y hacer la foto con rapidez. Solo he echado de menos un dial para la ISO, pero en este caso, la posibilidad de configurar distintos botones personalizables te permite suplir esta carencia con un control muy personal de la cámara.

Los colores que saca en cualquiera de sus simulaciones de película – aunque mi favorito es el Classic Chrome -son muy bonitos y agradables. Tanto, que en lo personal me cuesta trabajar en blanco y negro, pese a la opinión de otros muchos fotógrafos callejeros.

Pero también ha habido cosas que no me han terminado de convencer. Trabajar a 24mm no es algo que me haya gustado nunca, por lo que me ha costado acostumbrarme a disparar a esa distancia. Soy más de 50mm y cómo mucho un 35mm, por ello, el no tener la flexibilidad de cambiar el objetivo me genera algo de ansiedad y la convierte en una cámara poco flexible en este aspecto. Pero todo es acostumbrarse, igual que con la ausencia del visor electrónico, tan genial en la serie X de Fujifilm. Es cierto que la pantalla es genial y al ser muy articulada nos permite disparar muy discretamente y con encuadres distintos. Pero echo de menos el visor, al menos por mi forma de fotografiar.

De cualquier modo, son detalles muy personales que no empañan lo que es una cámara muy interesante por calidad de fotos, discreción y tamaño, para llevar todos los días encima y practicar la fotografía callejera que tanto nos gusta por aquí.